Muchos cristianos de hoy están experimentando dificultades y no entienden por qué están experimentando en sus vidas. Para encontrar la fuente de estas dificultades y al mismo tiempo para conseguir la solución a este problema, debemos conocer el Evangelio de Cristo.

  • ¿Por qué conocemos todas estas tribulaciones?

Porque el hombre desde Génesis conoce los problemas fundamentales. ¿Para qué? porque él pecó. ¿Por qué PECÓ? Porque se dejó seducir por el demonio. La única manera de hallar la felicidad hoy es poseer la palabra de Dios.

Una de las claves para poseer el Evangelio está en el libro de Juan 14 v 6
 Jesús dice: «yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al padre sólo por mí »
Lo que necesitamos entender a través de este versículo es que Jesús es Cristo. Como hijo de Dios, debemos analizar nuestras dificultades con un ojo espiritual y luchar espiritualmente.

  • ¿Cuáles son nuestras preocupaciones actuales?

Nosotros, los cristianos, hoy buscamos en primer lugar hacer dinero, asegurar nuestro pan de cada día, buscar el matrimonio, triunfar, en detrimento de nuestra vida cristiana. Esta búsqueda perpetua de material a veces nos aleja de nuestros padres, nuestros amigos y Dios. A menudo perdemos incluso la salud.
Pero lo que olvidamos es que ni el dinero, ni la comida, ni el matrimonio, ni el éxito nos llenarán si realmente no hemos conocido a Jesús y no tenemos su palabra.
Al declarar que es el camino, la verdad y la vida, nuestro Señor nos invita a poner nuestras cargas, nuestras preocupaciones, nuestras tensiones a sus pies y a dedicarnos enteramente a su causa. Durante este tiempo, el que nos hizo a su imagen y semejanza se encarga del resto.

  • El cristiano ignora su identidad

Si conocemos nuestra identidad, dedicarle menos tiempo a pensar en nuestros problemas, persiguiendo las cosas materiales y físicas. Porque tenemos la clave, la respuesta a nuestras preguntas. ¿No está escrito en el libro de Salmos Cap. 24 versículo 1: «a la tierra eterna y lo que contiene, el mundo y los que lo habitan!» Nuestro Señor posee todo lo que buscamos. Sólo necesitamos acercarnos a él, tratar de conocerlo realmente.

  • Debemos pasar por Dios para disfrutar plenamente de sus riquezas

Es Dios quien nos creó y a su imagen debemos ser seres espirituales para saber cómo recuperar la felicidad. Si no somos seres espirituales, el diablo nos puede captar fácilmente. Él será capaz de hacernos esclavos del material, adepto del juego y por lo tanto, nos alejará de Dios. Y a medida que el pez que muere cuando se retira del agua, nosotros también moriremos si nos alejamos de Cristo.

Amado, Jesús no vino por casualidad. Fue enviado para que a través de él podamos ser redimidos, para que encontremos la felicidad. Por eso debemos creer en Jesús, en Dios.
Tan pronto como creamos en Jesús, nuestro futuro está asegurado. Porque pagó el precio y resolvió todos nuestros problemas.

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